Mostrando entradas con la etiqueta Francisco Tamayo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Francisco Tamayo. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de septiembre de 2020

LA LECCIÓN DEL QUERREQUERRE: PROFESOR "PEDRO DURANT" (ESTADO GUÁRICO 1933-ESTADO MÉRIDA 2020)

Dirigiéndose, uno de nosotros, a la visita de sus padres ancianos en el barrio El Llanito de la ciudad de Mérida, en el recodo del final del viaducto Miranda, que desemboca bien sea al Mercado Principal de Mérida, o si uno continúa caminando por la acera que limita al venido a menos "Parque Metropolitano Albarregas", allí, en uno de los arboles frondosos, pude observar por cierto rato y a una inusual corta distancia a un Querrequerre (Cyanocorax yncas Imagen 2). Lo contemplé hasta que el ave decidió trepar más y perderse en la espesura foliar. A diez minutos de allí, llego a mi casa paterna, saludo a mi mamá y acto seguido mi hermano menor me arroja la noticia:  "se murió el profesor Durant". Él escuchaba un programa sabatino moderado por el profesor Miguel Perdomo quién había recibido hacía pocos minutos el mensaje con la noticia tocante, alcancé a oírle, "profesor Durant, allí estaré en cuerpo presente". 

Imagen 1: Sector Monte Zerpa, Mayo 2008. En la fotografía, Raffaele Acconcia (Director de La Fundación Entomológica Andina), la profesora Catalina, la hija menor del profesor Durant y el profesor Pedro Durant


Imagen 2: Querrequerre,  Cyanocorax yncas : flickr/photos/lopez_luciano/8552840840

Ya hacia el atardecer, en mi casa, oigo el trajinar diario de los loros en busca del refugio adecuado para el descanso merecido y me acordé del Querrequerre. Para el año 2018, la fundación invitó al profesor Pedro Durant al bautizo de un libro de cuentos denominado: "Entomocuentos: Breves historias con insectos" (Entrada de Enero de 2018 de éste Blog). En esos cuentos, hay uno que escribí llamado "La Biología de Cristela" y está plasmado pictóricamente uno de los personajes al cual debí llamar "Querrequerre" y no "Urraca". Días después supe, de la voz del director de la fundación Raffaele Acconcia, quien se había conseguido por alguna calle de Mérida a la profesora Elida Arellano manifestándole la observación, parafraseándola, de que cómo Gamez había colocado Urraca si en muchas oportunidades el profesor Durant había manifestado que tal magnánima ave tenía su denominación criolla "Querrequerre" y no el término foráneo "Urraca". Se entonces que me equivoqué y me dije: El estudiante no superó al maestro;pero, sigo trabajando para ser cada día mejor y no un mero dador de clase como llegué a escucharle al profesor Durant con relación al sistema educativo en Venezuela. Ésta "Lección del Querrequerre" la he tomado como una anécdota casual más no como una señal reclamativa del sabio Guariqueño, claro, el siempre se esforzó por enseñar y aprender con lo nuestro, con nuestra literatura, con nuestro idioma criollo,  no tanto con los libros e información de otras latitudes que pudieran falsear la verdadera realidad del trópico americano.

Recién graduado, me sentía vacío académicamente, había cursado algunas asignaturas de corte ambiental en cuatro paredes, sin haber palpado la estrecha relación organismo-ambiente. Pensé y recordé a los verdaderos formadores que tuve y no tardé en traer en mi pensamiento al profesor Durant. Fui hasta la facultad de Ciencias de la Universidad de Los Andes y me entrevisté con él, !que maravilloso! no fue necesario hacer una  cita, no necesité dirigir oficios. De parte del profesor, nunca hubo un pero, un no, un después, siempre respetuoso y con don amoroso y de sabio. Organizó, en conjunto con las profesoras Elida Arellano y Leyda Valero, un hermoso y formativo "Taller de Ecología para Docentes" desarrollado en los alrededores de la Facultad de Ciencias con trabajos combinados de campo y laboratorio. Un total de 50 horas en siete días, nos introdujo y forjó en diferentes técnicas para reconocer nuestro entorno, sentí al final, un crecimiento académico que me impulsaría a seguir estudiando. A parte del auspicio de la Universidad de Los Andes se contó con el de la Cátedra Libre de Estudios Ambientales "Profesor Francisco Tamayo", creación del profesor Durant. Tuvo a bien forjarse con el sabio larense y al cual le rindió homenaje en los cien años de su nacimiento volviendo a la frescura presente, entre otras obras, a "Caminos para ir a Venezuela" y más allá de Akurimá" (Imágenes 3 y 4).

Imagen 3 (Fundación Entomológica Andina)

Imagen 4 (Fundación Entomológica Andina)

Dentro de las formativas prácticas del profesor Durant siempre tenemos presente, a nivel entomológico, aquella que tituló "Animales invertebrados que podemos contar y estudiar en un herbazal". Practica que convida a aprender !en tan sólo diez metros cuadrados!,  sobre términos biológicos en función de la etimología de los mismos, las relaciones ecológicas entre los individuos animales, vegetales, suelo y clima, el herbívoro, depredador o parásito en función del aparato bucal;  los cambios históricos y ambientales del sitio donde se estudiaba y el integrar las áreas académicas para tener presente aquella máxima del profesor Arturo Eichler de que "Todo influye en todo y todo está relacionado con todo". No le gustaba aquellas expresiones vacías de mucho, poco o más o menos, había que saber interpretar el número, el por qué un orden de la clase Insecta resultaba numéricamente más abundante en comparación con otros, el por qué numéricamente más frecuente sobre determinada planta. Buscaba una matemática relevante y explicativa tal como lo expresó el biólogo español Fermín - Martín Piera " Pensar, contar y medir, en una palabra cuantificar, no es solamente una actividad esencial del quehacer científico, las medidas forman parte de la imagen que nos hemos forjado de nuestro entorno más próximo y del universo que nos rodea pero, sobre todo, constituyen el lenguaje más comprensible para comunicarnos con la sociedad que demanda respuestas".

En un espacio como el que tenemos, resulta imposible traer la bastedad de lo que construyó, sin embargo, sabemos que siempre estará presente a través de sus obras y del enorme grupo de personas que nos enganchamos en sus enseñanzas los cuales se encargarán de formar de manera distinta, apegados a conocer nuestro entorno, en su sinergia implícita. Descanse en paz su materia, de seguro su espíritu seguirá orientándonos por esos montes de selva nublada, xerofítico, paramero, llanero, costero o en los ambientes dulceacuícola de nuestra hermosa Venezuela. 


IMÁGENES RELACIONADAS CON EL PROFESOR PEDRO DURANT 

Libro biográfico sobre el profesor Pedro Durant escrito por Pedro Pablo Pereira

Libro desarrollado en el "Aula Ambiental" en coautoriá con José Zambrano y Elida Arellano

Libro desarrollado por el profesor Carlos Camacho referido a los Centros de Ciencia, de los cuales el profesor Pedro Durant impulso en el país


Jornadas de Formación Ambiental realizadas por la Cátedra de Estudios Ambientales "Profesor Francisco Tamayo". Facultad de Ciencias, Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela. 2005


Jornadas de Formación Ambiental realizadas por la Cátedra de Estudios Ambientales "Profesor Francisco Tamayo". Facultad de Ciencias, Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela. 2005


Jornadas de Investigación UPTM (Universidad Politécnica Territorial del Estado Mérida Kléber Ramirez), Ejido, Estado Mérida. Noviembre, 2013. En la fotografía: Raffaele Acconcia, el profesor Carlos Camacho, el profesor Pedro Durant y Jorge Gámez

martes, 24 de julio de 2018

LA MARIPOSA AMARILLA DE "FRANCISCO TAMAYO"

Francisco Tamayo (1902 - 1985), tal vez sin proponérselo y más bien en función de la sensibilidad y poder de observación por lo natural y social que exhibió, le permitió destacarse como botánico, lexicógrafo, articulista, folclorista, conservacionista, docente y considerado incluso como pionero de la antropología y arqueología venezolana. Dentro de los artículos por el escrito, nos ha llamado uno con vinculación entomológica: "La Mariposa Amarilla" (El Nacional, 31-10-78, recopilado en Más Allá de AKurimá, Ediciones del II Congreso Venezolano de Conservación, 1981). En este libro, Miguel Acosta Saines, se refirió a este artículo como verdadero poema, nosotros, dentro de nuestras limitaciones literarias,  lo consideramos como un cuento y lo incluimos en el libro "Insectos en cuentos de Venezuela". Visto así, y los lectores tendrán la última palabra, nos interesa destacar la función formativa y reveladora que pueden tener los cuentos. Sin dejar lo fantástico, como señal inequívoca del género, pueden mostrarnos los aspectos y vivencias de lo social humano o de lo social natural. En el caso de la Mariposa Amarilla, del profesor Tamayo, se nos devela el trajinar del hombre que a veces no parece percatarse de su entorno y actúa  sobre él en un constante construir y destruir que no termina nunca pero que sí va dejando rasgos de modificación que van acumulándose y que tarde o temprano incidirá sobre su vida, sobre su bienestar, en un fluir hacia su desventura, la eterna lucha. En la dimensión ambiental, lo formativo en "La Mariposa Amarilla", recae en las funciones biológicas por conseguir alimento y el cómo lo hace olfateando con sus antenas siempre activas sobre flores de plantas que prosperan en paisajes alterados antrópicamente o disminuidos en función de la estación climática de turno. Del ser que logra sobrevivir al depredador usando el camuflaje o un ardid comportamental. Creemos que la oportunidad de quien escribe cuentos está dada, reiteramos, en su valor formativo y por ello la Fundación Entomológica Andina, en los cuentos que vieron luz en el mes de enero del presente año, se centran en lo biológico y en lo social, en el enseñar a comprender para ayudar a proteger, que tengan la función pedagógica como son los escritos del profesor Francisco Tamayo.

Profesor Francisco Tamayo
http://ambientalipc2013.blogspot.com
Creemos oportuno regalarles el cuento completo en versión adaptada de la Mariposa Amarilla: