lunes, 12 de diciembre de 2022

FÉMINA, UNA NUEVA CREACIÓN DEL ARTISTA MERIDEÑO MIGUEL ÁNGEL ROJAS QUINTERO


 En la entrada de diciembre de 2017, presentamos obras del artista Miguel Ángel Rojas Quintero en las que combina madera y piedra. Muchas de dichas piezas, enmarcadas dentro de la Entomología Cultural, el escultor se inspiró en la belleza, coloración, forma y gracia de nuestros compañeros de hábitat, los insectos.


Miguel Ángel Rojas Quintero, en excursión por los parajes andinos, donde ha conseguido rocas para sus esculturas 


En esta oportunidad, Fémina (4.5x14.5x11 cm), se constituye en una obra netamente lítica en la que Miguel Ángel esculpe diferentes tipos de rocas, pule y ensambla a una mariquita añadiendo una hoja en la que en conjunto muestran admirables caracterizaciones de nervaduras, borde foliar, borde del tórax y elitrales. Los puntos que observan en negro no son pintados, por el contrario, son incrustaciones de roca pizarra que le dan a la obra un toque excepcional y peculiar.

Las mariquitas, graciles insectos, son coleópteros pertenecientes a la familia Coccinellidae, grupo abundante en especies, polifagos, convexos por lo redondeados de sus elitros, que conjugado con su pronoto le dan una forma oval dorsal, son en definitiva insectos muy llamativos y tomados en diferentes aspectos culturales bien sea en lo lúdico, decoración y otros.





















































  

miércoles, 23 de noviembre de 2022

CURIOSIDAD ENTOMOLÓGICA V: LA MIRMECOMORFIA

Si observas la imagen siguiente notarás que el individuo mostrado se presenta a semejanza o parecido a una hormiga o un bachaco (Figura 1).

Figura 1



Observando el mismo individuo (Figura 2), pero ahora de lado, podrás observar el estilete que utilizan ciertos organismos para alimentarse de la savia de las plantas; las hormigas y bachacos tienen aparato bucal masticador, por lo tanto hay mandíbulas.

Figura 2

 
Entonces, lo que aquí mostramos, es una ninfa (estado juvenil) de una especie de insecto llamado Hyalymenus (Tivarvus) tarsatus (Fabricius, 1803), más precisamente este insecto corresponde a un hemíptero (orden que incluye a chinches, miones o pitos) perteneciente a la familia Alydidae llamados "chinches cabezonas" o "chinches cabeza ancha".

Adulto de Hyalymenus tarsatus


Hyalymenus tarsatus


Ciertamente, en la familia Alydidae hay especies mirmecoides, esto es, especies cuyas ninfas se parecen a hormigas, aspecto natural conocido como mirmecomorfismo o mimetismo de hormigas. En este sentido el insecto, en nuestro caso la ninfa, exhibe características que lo asemeja a las hormigas. Al hablarse de mimetismo, se precisa que el de hormiga corresponde a una variedad del Mimetismo Batesiano, denominado así en honor a su descubridor, el naturalista Henry Walter Bates (1825-1892).
En este caso de mimetismo, la especie imitadora es comestible y tiende a parecerse al modelo (hormiga o bachaco) obteniendo protección frente a depredadores potenciales al ser confundidos con hormigas que sí poseen defensas químicas o mecánicas. El adulto de la especie aquí considerada es un insecto volador muy ágil y lo hemos observado alimentándose de plantas que podrían darle defensa química (hipótesis).
Hyalymenus tarsatus la hemos registrado por primera vez para el territorio venezolano, registro que puedes leer en un artículo que  ha sido publicado en la revista Entomotropica al cual podrás acceder a través de la página de la Sociedad Venezolana de Entomología en la sección Entomotropica . 

Adulto y ninfa de Hyalymenus tarsatus


domingo, 23 de octubre de 2022

TERATOLOGÍA EN CHINCHES I

 Los chinches, pitos o miones son insectos que pertenecen al orden Hemiptera, del griego hemi, mitad y pteron, ala, esto, en el sentido morfológico de poseer alas anteriores con la mitad basal coriaceae y la mitad distal membranosa. En este orden se consiguen chinches con hábitos alimenticios principalmente fitófagos (se alimentan de plantas  a nivel de flores, semillas y savia), hematófagos (consumen sangre), depredadores de insectos (entomófagos) y chinches depredadores de pequeños vertebrados, principalmente de hábitos dulceacuícolas (cuerpos de agua dulce), de la familia Belostomatidae con los géneros Belostoma y Lethocerus (Figuras 1 al 5). 

Figura 1: Hemiptera: Belostomatidae: Lethocerus maximus



Figura 2: Hemiptera: Belostomatidae: Lethocerus maximus, con hemiélitros y alas membranosas



Figura 3: Hemiptera: Belostomatidae: Lethocerus maximus




Figura 4: Hemiptera: Belostomatidae: Lethocerus maximus




Figura 5: Hemiptera: Belostomatidae: Lethocerus maximus


Como en todos los seres vivos, en los chinches pueden presentarse anomalías o malformaciones corporales bien sea por causas endógenas (a nivel genético) o exógenas tales como lesiones, sustancias tóxicas u otro. Tales anormalidades quedan concentradas en el término TERATOLOGÍA que está conformado por las palabras griegas, Teratos que significa algo asombroso, monstruoso y logos que significa estudio, tratado, entonces, teratología corresponde al estudio de las malformaciones, deformaciones o disfunciones de todos los seres vivos. El término fue acuñado en 1832 por el zoológo francés Geoffroy Saint-Hilaire (1805-1861). En esta entrada queremos dar a conocer los primeros casos teratológicos en Sudamérica para  para una especie de chinche depredadora de la subfamilia Phymatinae, Phymata fortificata (Herrich-Schaeffer, 1844). Estos casos quedan ampliamente explicados en un trabajo publicado en la revista Entomotropica al cual puedes acceder al visitar la página de la Sociedad Venezolana de Entomología en la sección de Entomotropica o al hacer click en PDF

Como conclusión importante, queremos destacar la propiedad que tienen los insectos de regenerar estructuras morfológicas en los estadios ninfales de forma de recomponerse para manteer su potencial de lucha en los ecosistemas donde les toque interactuar.

Atrofia unilateral en pata mesotoráxica





Oligomeria simple en antena derecha y atrofia de apófisis frontal derecha




Atrofia antenal izquierda





miércoles, 21 de septiembre de 2022

SENDERISMO CON ENFOQUE ENTOMOLÓGICO III

Aprovechando las bondades montañosas del estado Mérida, Venezuela, más concretamente en Ejido, municipio Campo Elías, ofrecemos información sobre un sendero que lo hemos denominado: "Caserio de San Onofre-Loma La Tapara-Conexión Loma La Reyzoza".

Estos senderos, a pesar de estar ubicados en una misma área geográfica, muestran variaciones sobre todo a nivel de su vegetación. Desde los mismos, puede observarse los procesos geológicos que han devenido, los de asentamientos agrícolas y urbanos con la carga intensa de la acción antrópica. Recientemente, la doctora Anairamiz Aranguren (Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela) nos ha facilitado información ecológica derivada de sus trabajos de investigación, en donde se establece que en virtud de un mosaico de condiciones tales como:  baja cantidad de precipitación total anual, ocurrencia de una estación seca bien definida, lluvias irregulares, temperaturas altas, demandas evaporativas del ambiente mayores al ingreso por precipitación, circulación atmosférica que genera condiciones desecantes, suelos con baja retención de agua y poco desarrollados o con pendientes que impiden su desarrollo, suelos con bajo contenido de arcillas y posiciones topográficas que reciben fuerte insolación durante la mayor parte del año. La respuesta a este cúmulo de características es la expresión de la vegetación hacia un tipo de bosque denominado "bosque estacionalmente seco" o "bosque seco". Claro está, bosque  como tal no es posible observar; pero,  parte de la vegetación que lo conforma es posible avistar diseminada en toda la geografía ejidense.

Hay que imaginarse el cómo este tipo de bosque pudo extenderse ocupando lo que hoy en día está cubierto por urbanismo y cultivos.

En definitiva, mostramos un sendero interesante que bien puede ser considerado como aula ambiental en la que confluye diferentes áreas del conocimiento en pro de una educación diferente.

Entrada al sendero en el sector San Isidro


Coleoptera: Chrysomelidae: Graphiptera sp.



Coleoptera: Chrysomelidae: Cryptocephalinae: Megalostomis sp.


Caserio San Onofre




El endemismo, Pilosocereus tilianus

Agavaceae: Agave sp.



Cactaceae: Opuntia elatior


Hemiptera: Coreidae: Hypselonotus fulvus


Hemiptera: Reduviidae: Phymatinae: Phymata fortificata




Canthon sp. sobre carroña de un Miriapodo, Diplópodo del género Julus

Coleoptera: Chrysomelidae

Asentamientos de urbanismo (ciudad de Ejido), cultivos de caña de azúcar sobre potente Cono aluvial, además se observa sistema de terrazas


Hemiptera: Reduviidae: Apiomerus lanipes

Coleoptera: Chrysomelidae: Cassidinae: Physonota lutarela


Coleoptera. Chrysomelidae: Hispini



Salida a la loma de La Reynoza, se observa terraplén adjunto al camino


jueves, 18 de agosto de 2022

CREANDO EL MARIPOSARIO DE LA UNET

 

Cuando las condiciones necesarias para un evento finalmente se encuentran, no cabe duda de que es el momento de aprovecharlas para materializar anhelos largamente deseados. Así ocurrió en la ocasión de poder levantar un mariposario en la ciudad tachirense de San Cristóbal, el primero del occidente venezolano y el segundo, después del mariposario en el Parque El Pinar en Caracas. Con un Jardín Botánico, J.J. Pacheco, y de un Parque Natural, de Paramillo, la Universidad Nacional Experimental del Táchira, UNET, por medio de sus decanatos de Extensión y de Investigación, dieron sus vistos buenos y es así que, a un año de su inauguración, hoy día es un invaluable recurso didáctico y de investigación de la entomología.

Y es que, durante los años 2020 y 2021, en plena cuarentena sanitaria a causa de la pandemia del Sars-Covid, muchos espacios públicos fueron desatendidos, y ciertas infraestructuras también sufrieron. El programa Orquideario del Jardín Botánico que cuenta con un espacio de aproximadamente 10x20m con encierro de malla ciclón, contaba con un techo plástico soportado por cerchas metálicas, y que, a causa de desajustes, terminó acumulando cientos de litros de agua de lluvia que hizo que la estructura metálica colapsara. Al cabo de un tiempo que se logra reunir el material y las herramientas necesarias, tal entramado de hierros retorcidos fueron removidos, obligando a despejar la mitad del orquideario, que había sufrido la pérdida de muchos ejemplares. Fue una operación de rescate, incluyendo el desmalezado y rehabilitación de muchas orquídeas. Así, con la mitad del orquideario libre, no tardó en calar la idea de levantar el mariposario, en especial porque en aquellos días, acababa de llegar al Jardín Botánico un rollo de malla polisombra, ideal para este propósito. Con el material disponible, de la ayuda de la estructura que soporta la malla ciclón, y el uso de varas de bambú, ancladas con concreto al suelo, se finaliza la estructura colocando la polisombra alrededor en un espacio de 10x4m con una altura de 3.5 m en el centro. Plantas de diversas especies, necesarias para los ciclos biológicos de las mariposas, ya sea como plantas que provean de néctar, o más importante, para el desove de las mariposas y contar con generaciones de mariposas criadas en cautiverio. Este pequeño encierro se hizo “con lo que se tenía”, esperando poder crecer con el tiempo.

Con un bosque muy húmedo premontano en muy buen estado de conservación, y con la pericia ganada con los años en el estudio formal de la entomología, además del conocimiento necesario en la botánica asociada a la práctica de criar mariposas, el éxito de este proyecto está garantizado. Son numerosas las especies de lepidópteros que se ajustan adecuadamente. Aunque en primicia, la experiencia que se había acumulado residía en criar orugas encontradas en el follaje de la vegetación, y observarlos en un encierro adecuado. No es igual a introducir las mariposas en la jaula, ya que es necesario estudiar el comportamiento de las especies en un encierro, aunque hasta el momento, la mayoría de las especies se reproducen sin problemas, y solo algunas, como, por ejemplo, Morpho theseus, una especie que vuela en el estrato medio del bosque, no se observa cómoda en la jaula, por lo que su cría en cautiverio no parece ser viable. Uno de los limitantes en esta actividad es la cantidad de forraje necesario para tan pequeñas, pero hambrientas criaturas. Las orugas de mariposas son consideradas las criaturas con mayor tasa de consumo por peso corporal, y si no se provee de suficiente comida, pues no alcanzarán el tamaño y peso necesario para la transformación en pupa. Pues, aparte de los descubrimientos novedosos para la ciencia, en cuanto a los detalles del ciclo biológico de las mariposas, como nuevos registros de plantas hospederas, ciertas técnicas de cría en cautiverio son necesarios desarrollar para optimizar los procesos de producción de mariposas y es en estos aspectos donde el programa del mariposario se inserta como un proyecto científico.

En el transcurso de un año, y mientras las actividades generales fueron paulatinamente tendiendo hacia la “normalidad” post-pandémica, ha habido muchas ocasiones para recibir cuantiosas personas, especialmente a niños en diferentes etapas de la educación primaria y secundaria. Junto con ellos a numerosos padres y representantes, y sin dudas, todos se llevan impresiones que esperamos sean perdurables y generadores de cambios positivos de actitud.


Agradecemos al Ing. Raúl Casanova, Rector de la UNET, al Arq. Luís Villanueva, Decano de Investigación; y Juan C. Montilla, Decano de Extensión, por todo el apoyo brindado.



Vista del orquideario colapsado antes del inicio del mariposario



                                         
Biólogo Andrés Orellana, responsable del proyecto mariposario, atendiendo a visitantes





Visitantes en el mariposario




Cosecha de larvas L3 de Morpho helenor




                                            Morpho helenor                                         

      
Larvas de Catonephele acontius





Caligo prometheus



Larvas L5 de Caligo prometheus



Agrias amydon colgando de la exuvia



Zaretis isidora y Hamadryas laodamia en Pomagas (Syzygium malaccensis)


Biólogo Andrés Orellana



Ing. Elsie Acuña



Ing. Belitza Bracho




Morpho helenor en cópula dentro del mariposario



Ing. Elsie Acuña



Manga para cría de larvas



Danaus plexippus



Ing. Sulay Zapata e Ing. Belitza Bracho